Primeros días con un gato rescatado

Esto no es veterinaria. Describe lo que suele funcionar en casa. Si tu gato no come, no orina, se esconde todo el día o algo cambió de golpe, al veterinario: eso no se arregla leyendo.

El error más común al traer un gato rescatado a casa es esperar que entre en modo “ya es mío”. No funciona así. Un gato que no ha elegido ese sitio necesita entre una y dos semanas para decidir que puede relaxarse, y hay mucha gente que se desespera antes de tiempo.

Lo bueno es que el proceso es bastante predecible si lo das bien.

Antes de que llegue

Prepara una habitación. Sí, una habitación entera, no un rincón. Necesitas un sitio donde el gato esté tranquilo y tú puedas ir sin que se esconda.

Mínimo:

  • Un escondite bajo, tipo caja de cartón
  • Comida y agua en ese cuarto, separadas del arenero
  • El arenero en ese cuarto, no en otra habitación
  • Algún escondite alto, un mueble donde subirse

Un gato nuevo en una casa llena de gente es un gato escondido bajo el sofá doce horas. Por eso la habitación propia funciona tan bien.

La primera noche

La primera noche es la peor para los dos. El gato está desorientado, con hambre, y tú estás nervioso. Planifica que sea una noche tranquila: nada de visitas, nada de ruido, nada de mudanzas.

Lo que sí puedes hacer:

  • Hablarle, sin acercarte demasiado. Voz baja, tranquilo. Que se familiarice con tu olor y tu sonido sin que le toques.
  • Dejar comida a un metro y poco a poco. No tiendas la mano. Pon el plato y aléjate.
  • No tocarlo. Ni aunque parezca que pide mimos. Un gato asustado al que tocas refuerza la huida.
  • Ignorar si hace sus necesidades fuera del arenero. Es normal las primeras veces. Cuando ya exista confianza, se arregla solo.

Cuánto tarda cada gato

En general:

  • Gatito: se adapta en horas, uno o dos días
  • Gato joven adulto: entre tres y cinco días
  • Gato adulto mayor o que pasó mucho en el refugio: hasta dos o tres semanas

Un gato de calle o de refugio lleva meses sin un sitio predecible. Por eso tarda más. No es que no te quiera, es que no sabe todavía que puede.

Señales de que va bien

Aunque el gato esté escondido, hay señales de progreso que no se ven si solo miras la habitación:

  • Come. Aunque tú no lo veas, el plato baja.
  • Explora de noche. Cuando todo el mundo duerme, sale a recorrer. Es su manera de validar la casa. Si dejas una camita con tu olor, es posible que se acueste en ella.
  • Se asoma. Se esconde pero mira. Mira desde detrás de algo.
  • Usa el arenero aunque sea de noche.

Señales de que no va bien

  • No come nada en más de un día
  • Se esconde y no sale en dos días seguidos
  • Jadea, maúlla sin parar y no come
  • Se golpea al moverse

Los dos primeros son motivo para hablar con el veterinario o con la asociación de la que lo adoptaste. La falta de alimento en un gato adulto es seria, no es capricho.

La confianza sin forzar

Aquí está el truco que me funcionó:

Siéntate. No hagas nada. Espera en la misma habitación, en silencio, y lee o mira el móvil. Veinte minutos. Repite cada día a la misma hora.

No lo mires. No le hables. No te muevas. Solo estar ahí. Es incómodo y aburrido, y funciona muy bien. El gato va a empezar a salir, a mirarte, a dormir cerca.

Cuando él venga a ti, la primera vez, que sea él. Que te toque la cabeza él. El gato que elige el momento es el que le hace la cosa fácil a los dos.

Errores que atrasan todo

Mirar todo el rato si come, si bebe, si usa el arenero. Parece preocupación y para el gato es presión. Comprueba dos veces al día, nada más.

Meter dos gatos a la vez “para que se convenzan rápido”. Va al revés, siempre. Uno debe estar instalado y tranquilo antes de que llegue el otro, y cada presentación lleva su tiempo. Los recursos van separados: comida en un sitio, agua en otro, areneros aparte. Está resumido en la guía principal de cuidados.

Mezclar de golpe al gato con los niños desde el primer día. Los niños se emocionan, lo levantan, y el gato no vuelve a acercarse. Que sea el primero que esté asentado, luego los niños, con reglas.


Aviso: esto es lo que funciona en casa con un gato que se adaptó bien. Cada gato es distinto. Si algo no cuadra o el animal empeora, pregunta a un veterinario o al refugio que lo ayudó.

Fuente: ASPCA · International Cat Care

Fuentes

Enlaces al original para que puedas comprobar cada dato.

  1. ASPCA - Bringing a new cat home — fuente
  2. International Cat Care - Settling a new cat into a new home — fuente
  3. RSPCA - Cats — fuente